Cuando un hombre me cuida, me
protege, me escucha, me trata con respeto, me
enamora. Me enamora mucho más que
una cara bonita, que un buen cuerpo, que
promesas que no se cumplen, que
falsos cumplidos. Porque el amor es cuidado, es
escucha, es interés y atención
por el otro. Es querer caminar a su lado, es querer
que crezca, es desear que vea
cumplidos sus sueños.
Es recorrer un camino juntos, es
construir un futuro en el que los sueños y los
proyectos de los dos tengan
cabida. Donde haya un equilibrio entre energía
masculina y femenina y este sea
satisfactorio y proporcione la paz y la felicidad
deseada, anhelada por ambos
miembros.


