Me encanta el silencio sepulcral del crepúsculo solo roto
por el canto de algún pajarillo aislado. Me gusta apreciar como ese
silencio parece que sostiene la escena de la luz ya tenue que se va apagando
poco a poco. Me encanta ese silencio, esa paz. Es como si al mirar el
cielo estuviéramos admirando una foto, como al mirar una casa a lo lejos,
un árbol estuviéramos observando la vida en un plano fijo como si de una película
se tratase. La película de nuestra vida, la película de la vida de los demás,
la película de la vida.
jueves, 21 de mayo de 2026
El silencio sordo del ocaso
lunes, 20 de abril de 2026
Las ferias de libros
En las ferias de libros se da la
oportunidad de hablar con el autor del libro y que este pueda explicarte
cualquier pregunta que pueda surgirte sobre el mismo, al tiempo que el autor tiene
contacto con sus lectores. Este es sin duda su mayor atractivo.
Al margen de las ventas que
puedan realizarse, conocer a otros escritores (personas que cuentan historias
para que otros las disfruten, vivan otras vidas a parte de la suya propia y
amplíen horizontes sobre cualquier tema a la vez que profundizan en el mismo).
Personas idealistas que hacen sin
mirar el resultado solo por el placer de lo que hacen y porque de alguna forma
esperan aportar con la lectura de sus libros su grano de arena para un mundo
mejor, sea un libro de ficción, no ficción, autoayuda o desarrollo personal.
Por eso conocer a otros escritores:
sus proyectos, su entusiasmo, sus medios de promoción siempre es un gran placer,
algo que te enriquece como persona.
Y lo más bonito que alguien te
diga que comenzó a leer tu libro en la misma Feria y los besos y abrazos
inesperados de tus compañeras escritoras de esa jornada que te han estado
viendo, escuchando y compartiendo la energía que emanas. ¡Benditas Ferias!
martes, 31 de marzo de 2026
Las ganas de vivir
Cuando para vivir un día más
tienes que tomar veinte pastillas al día con los correspondientes problemas
gástricos e intestinales que eso conlleva, cuando debes de vivir
inmunodeprimida y contagiarte de forma asidua de todos los virus y bacterias
que circulan alrededor tuyo con el consiguiente consumo masivo de antibióticos
y probióticos para tratar de mantener un equilibrio que continuamente se rompe,
cuando tus pies están hinchados así como tu cara por efecto de los corticoides,
es cuando muestras tu mejor versión en cada momento de tu vida porque sabes el
valor que tiene cada nuevo día.
En cada ocasión exhibes tu mejor
sonrisa, muestras tu mejor disposición y haces de cada momento, un momento
inolvidable, especial, divertido y satisfactorio para todos. Sin embargo, a
pesar de esas circunstancias que te llevan a valorar más la vida sigues
actuando como si fueras a vivir para siempre como hacemos todos.
Y es que a nadie le gusta
recordar, tener presente que su vida un día acabará, que la relación que ahora
disfruta también tendrá un fin, que nuestra rutina con el tiempo sufrirá un
cambio, que esa afición que nos apasiona algún día la abandonaremos, que ese
trabajo que tanto nos gusta algún día finalizará. Nos gusta pensar que somos
inmortales, infinitos y que todo lo que nos gusta de nuestra vida también lo
es. Y en cierta forma lo somos: nuestra alma, nuestro espíritu sí que es
infinito e inmortal, así como los recuerdos que creamos en otros tienen el
tiempo que dure su vida.
jueves, 26 de febrero de 2026
Los cambios
Nos han enseñado que todas las
experiencias que tenemos a lo largo de nuestra vida se deben de clasificar como
fracasos o victorias. Nada más lejos de la realidad. Ya que una victoria se
puede convertir en un fracaso y un fracaso en una victoria. Es decir, todos los
sucesos que atravesamos en la vida son experiencias de transformación motivadas
por decisiones que tomamos nosotros o que otros toman por nosotros y que nos
conducen a un escenario vital distinto. De esta manera nosotros vamos cambiando
a la par que va cambiando el universo vital que habitamos. Entonces lo que
ocurre no se puede etiquetar de éxito o de fracaso o no debería, porque nunca
sabemos a qué espacio nos va a llevar a habitar a nivel físico, a nivel de conciencia,
a nivel de evolución. Los cambios siempre van a ser positivos para
nosotros porque van a suponer un crecimiento como seres humanos que somos. Así
que percibir los sucesos que transitamos como fracasos o victorias es tener una
percepción muy ruda y muy poco sutil y rica en matices de todo lo que puede suponer
un acontecimiento que se instala en nuestra existencia y que constituye el
detonante de la transformación de creencias, de percepciones y de patrones de
comportamiento que nos aporta. Hay sucesos que nos transforman más que otros,
pero todos contribuyen a construir los seres humanos en que nos convertimos a
medida que pasa el tiempo.